
Auspiciada por la asociación Zubiak Eraikiz el próximo jueves, 10/04/2025, se hará la presentación en Bilbao (salón de actos de las JJ.GG. en la calle Hurtado de Amezga, 18,30 de la tarde) del libro “Educación universal. Por qué el proyecto más exitoso de la historia genera malestar y nuevas desigualdades”, que ya lleva unas cuantas semanas a la venta con notable éxito mediático para tratarse de una temática sectorial, si bien los análisis sociológicos y políticos están muy presentes en sus páginas.
Sus autores, Juan Manuel Moreno y Lucas Gortazar, elevan la mirada para que los árboles cercanos no nos impidan ver el bosque de la situación mundial de la educación y nos advierten de una crisis: la del proyecto ilustrado de una educación universal, una idea humanizadora y plausible, pero que no está pasando por sus mejores momentos. La universalización del derecho a la educación, reconocido en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es vista con el ceño fruncido por un ejército de descontentos (“la educación se estropeó con la LOGSE, pues iguala por abajo” es uno de sus pensamiento recurrentes entre los nuestros), que no ven posible ese ideal sin perjudicar las competencias de quienes sí tienen capacidades, de desencatados que consideran que la meritocracia es un mito y el proyecto ilustrado ha fracasado pese a los innegables avances en la igualdad de acceso —que no de resultados— de millones de personas, y los enemigos que, directamente, sin tapujos, se oponen a la democratización universal de la educación.
“Educación Universal” es un libro estupendo, muy bien escrito desde el punto de vista estilístico, ameno, sin faltarle pinceladas de humor. Es profundo, pero de lectura ligera, con la virtud de partir en cada capítulo de la casuística de un país cualquiera de nuestro planeta para “universalizar”, a partir de ese caso particular, una problemática clave y común al resto de sistemas educativos.
Así, tras un capítulo primero haciendo una presentación global de la problemática, en el segundo, a partir del caso de Rota, Rajastán (India) se detecta la fiebre mundial de utilizar la educación, más en concreto, la llamada “educación en la sombra”, como cohete que propulsa a obtener el mejor estatus posible. En el tercero, a partir del ejemplo de Hong Kong, se expone la carrera entre educación y tecnología, de momento con perjuicio para la primera, que ha traído consigo la emergencia de una nueva élite educativa global, cuyo elitismo no le impide adornarse de filantropía. En el cuarto, partiendo de la ejemplificación del extraño caso ocurrido en España con los datos de lectura de PISA 2018, se reflexiona sobre el nuevo patrón de medida de la calidad educativa para la mayoría de los sistemas educativos en que se ha convertido esa prueba trienal de la OCDE (PISA).
Ya en la segunda parte, Sudán es el pretexto del quinto capítulo para hablar de las problemáticas mundiales en torno al currículum. A partir de Boston (EEUU), en el sexto capítulo, se desnudan las falacias de la meritocracia y de la peligrosa pendiente en que hemos caído con los identitarismos y en el séptimo y último capítulo de esta parte, las políticas de la ministra Sandu en Moldavia son objeto de alabanza por su capacidad y firmeza para tomar decisiones de largo alcance en política educativa, en este caso en un contexto grave de bajada de la natalidad, problemática en la que, al parecer, no poseemos la exclusividad en el Sur de Europa.
La tercera parte del libro pone la mirada en el futuro que le espera a la educación universal. El capítulo octavo, a partir de lo sucedido en Polonia con el partido Ley y Justicia, busca que nos hagamos cargo de la recesión democrática creciente que vive el mundo. El crecimiento expansivo vivido en la escolarización de ese país y unos resultados más que aceptables en PISA, no fueron óbice para que se terminara imponiendo una agenda regresiva, que, sin embargo conectó mejor con amplios sectores de la población. El caso particular de Polonia pone en evidencia que la razón ilustrada está amenazada por los sentimientos, los relatos, la posverdad y también la cultura de la cancelación, en definitiva, por el pensamiento forofo. El siguiente capítulo, el noveno, se adentra en el debate sobre las políticas del profesorado a partir del fracaso del “Pacto por México” aplicado a la educación y nos previene de los riesgos de las reformas de arriba-abajo. El décimo y último capítulo sirve para especular con las posibilidades que tiene la educación universal de sobrevivir a su asedio y se apuntan pistas para que así sea.
Dos apuntes valorativos para finalizar. El libro supone un encomiable intento de realizar la cuadratura del círculo, sigue apostando por el valor meritocrático de la educación, creyendo en su potencialidad como ascensor social de forma que permita una renovación de las élites. En definitiva, que una meritocracia reformada y bien entendida haga de la educación esa carrera de amplísima participación, en la que, aunque haya diferentes marcas personales, pueda lograr que todos ganen.
Y un segundo apunte. Naturalmente los autores no son unos ingenuos y no han caído de un guindo. Saben de las miserias de la institución escolar, el libro es un paseo por todas ellas. Sin embargo, su marco de referencia sigue siendo la institución escolar, tanto que abogan por una universalización de la etapa 0-3 años, como escudo protector de la vulnerabilidad, lo cual es verdad, pero, como es habitual, queda fuera la cuestión de si la institucionalización de los extremos de la vida nos hace mejores como sociedad, o mejores productores al servicio de intereses ajenos.
Está claro que el marco de referencia de los autores es la institución escolar y, en ningún momento asoma ningún marco nuevo de referencia, seguramente porque no lo hay, ni se le espera. Los autores conocen —eso creo percibir— la aporías de la educación: la hipertrofia del credencialismo, la diferencia entre conocimiento y acreditación, la diferencia entre educación y escolarización, la reproducción de la desigualdad que los sistemas educativos llevan ínsito, la expansión educativa que no impide la regresión democrática, la máquina burocrática elefantiásica que son todos y cada uno de los sistemas, la voracidad presupuestaria que normalmente revierte en beneficio de quienes permanecen más años en el sistema, el moldeamiento de las mentes que pretenden los estados a través de sus sistemas educativos, la violencia simbólica cultural que ejerce la escuela, la competitividad que inocula el mercado, el “vacío completo”[i] que es la escuela por su escaso impacto en lo que se supone que transforma y un largo etcétera.
Pero después de este excurso de la mano del primer Iván Illich[ii] y de Bourdieu[iii], volvemos a nuestros autores de la mano de Fernández Enguita, porque la falta de alternativas a la escolarización que sean más libres y menos enajenantes, más comunitarias, más alejadas de Estado y del mercado, más centradas en el bien común, no solo parecen demasiado utópicas, porque apenas se atisba pista de aterrizaje para ninguna, sino que quizá también alguna de ellas, como la desescolarización, puede pecar de ucrónica (Fernández Enguita)[iv], porque parece añorante de una arcadia feliz que no volverá.
Si, a pesar de todo, decidimos no ahorrarnos la angustiosa pregunta de si hay o no reforma que enderece la institución escolar porque su perversión es inherente o porque los males que la aquejan no están en la sociedad, sino en ella misma, nos quedaremos ante dos alternativas: o deslizarnos por el desánimo y el pesimismo o aferrarnos con los autores a la fe en el proyecto ilustrado de una educación universal y, como no corren buenos tiempos para la revolución, al menos no renunciar al gradualismo prometeico en la defensa de una educación democrática y democratizadora.
Estamos todas y todos invitados a escuchar las voces de Juan Manuel Moreno y Lucas Gortazar sobre este complejísimo como apasionante debate que nos han servido en bandeja por medio de este excelente libro.
Referencias
[i] Garcia, Vincet; Hernàndez, Carles y Hernàndez, Francesc J. (2020). “La escuela o el vacío completo”. Revista de Sociología de la Educación-RASE, 13 (2) Especial, COVID-19, 183-192. Disponible en: http://dx.doi.org/10.7203/RASE.13.2.17124
[ii] Illich, I. (2020) La sociedad desescolarizada y otros textos de educación. Madrid: Morata.
[iii] Bordieu, P. (2019) y Passeron, J.C. (2019). La reproducción. Coyoacán, México: Fontamara.
[iv] Fernández Enguita, M. “Nombrar lo innombrable, o lo difícil que resulta criticar el poder profesional desde la profesión (a propósito de Ivan Illich). ETD – Educação Temática Digital, Campinas, n.6, v.2, p.128-136, jun. 2005. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/44201289_Nombrar_lo_innombrable_o_lo_dificil_que_resulta_criticar_el_poder_profesional_-_desde_la_profesion_a_proposito_de_Ivan_IllichInnombrable_name_o_how_hard_it_is_critical_power_training_-_from_the_profes

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